bienvenido al misterio.

no duermas para descansar, duerme para soñar. porque los sueños están para cumplirse.



martes, 11 de febrero de 2014

bueno... de pequeño quería ser pirata.

-me recuerdas a mi padre. está muerto... bueno, lo siento.
+por favor, no sientas necesidad de sacar un tema de conversación. no es tu especialidad.
-cuando se estaba muriendo siempre era alegre, encantador... excepto cuando creía que nadie podía verle. yo le vi una vez... parecía triste. y tú pareces triste también, cuando crees que él no puede verte. ¿estás bien? y no me digas que lo estás, porque sé lo que significa... ya sabes, parecer triste cuando crees que nadie puede verte.
+tú puedes verme.
-yo no cuento. lo que intento decir es que, si hay algo que pueda hacer... algo que necesites, cualquier cosa, soy tuya. no. sólo digo que, si hay algo que necesites... está bien.
+pero, ¿qué podría necesitar de ti?
-nada. no lo sé. en realidad, tal vez podrías, simplemente, darme las gracias.
+...¿gracias?
-me voy a comprar patatas, ¿quieres algo? vale, sé que no quieres.
+bueno, en realidad, puede que...
-sé que no quieres.


te va a encantar estar muerto, ¿sabes? nunca nadie te molesta.

martes, 4 de febrero de 2014

conspiración, pólvora y traición.

click para los fuegos artificiales del cinco de noviembre.

buenas tardes, londres. permitid que, primero, me disculpe por la interrupción. yo, como muchos de vosotros, aprecio la comodidad de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotonía. a mí me gusta tanto como a vosotros. pero con el espíritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado, normalmente asociados con la muerte de alguien, o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla, y que se celebran con una fiesta nacional, he pensado que podríamos celebrar este cinco de noviembre, un día que, lamentablemente, ya nadie recuerda, tomándonos cinco minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un poco. hay, claro está, personas que no quieren que hablemos. sospecho que, en este momento, estarán dando órdenes por teléfono, y que hombres armados ya vienen de camino. ¿por qué? porque mientras pueda utilizarse la fuerza, ¿para qué el diálogo? sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder. las palabras hacen posible que algo tome significado, y si se escuchan, enuncian la verdad. y la verdad es que, en este país, algo va muy mal, ¿no?


crueldad e injusticia, intolerancia y opresión. antes teníais libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabais. ahora tenéis censores, y sistemas de vigilancia que os coartan para que os conforméis y os convirtáis en sumisos. ¿cómo ha podido ocurrir? ¿quién es el culpable? bueno, ciertamente unos son más responsables que otros, y tendrán que rendir cuentas, pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable, sólo tenéis que miraros al espejo.


sé por qué lo hicisteis. sé que teníais miedo. ¿y quién no? guerras, terror, enfermedades... había una plaga de problemas que conspiraron para corromper vuestros sentidos, y sorberos el sentido común. el temor pudo con vosotros y, presas del pánico, acudisteis a vuestro actual líder. os prometió orden, os prometió paz, y todo cuanto os pidió a cambio fue vuestra silenciosa y obediente sumisión. anoche intenté poner fin a ese silencio para recordar a este país lo que ha olvidado.


hace más de cuatrocientos años un gran ciudadano deseó que el cinco de noviembre quedara grabado en nuestra memoria. su esperanza era hacer recordar al mundo que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras. son metas alcanzables. así que, si no abrís los ojos, si seguís ajenos a los crímenes de este gobierno, entonces os sugiero que permitáis que el cinco de noviembre pase sin pena ni gloria. pero si veis lo que yo veo , si sentís lo que yo siento y si perseguís lo que yo persigo, entonces os pido que os unáis a mí. dentro de un año ante las puertas del parlamento, y juntos les haremos vivir un cinco de noviembre que jamás, jamás nadie olvidará.


viernes, 31 de enero de 2014

error humano.

¿estáis listas, chicas? ¿empiezo? había una vez cuatro chicas. una era guapa. otra era lista. otra encantadora y la cuarta... misteriosa. pero estaban todas heridas. había algo en ellas que les faltaba. algo en la sangre. grandes sueños. ah, lo olvidaba. lo siento, tenía que haberlo dicho antes: eran todas soñadoras, las cuatro. queríais un cuento, ¿no? pues voy a contaros uno. noche tras noche, las chicas se reunían. y pecaban. ¿sabéis en qué consistía ese pecado? ¿no? su pecado consistía en que creían. creían que podían ser diferentes. especiales. creían que podían cambiar lo que eran: chicas heridas a las que nadie quería. marginadas. soñaban que estarían vivas, que las adorarían, que las necesitarían, que sería necesarias. pero se equivocaban. esto es un cuento de fantasmas, ¿os acordáis? una tragedia.


cuando acabo de hablar, me miran como si estuviera loca, o como si fuera todo un prodigio, no estoy del todo segura. y ahora entiendo que la verdad produce su propio hechizo, un hechizo al que no sé cómo aferrarme, aunque estoy desesperada por intentarlo.

acceso directo a la verdadera fortaleza que se demuestra cuando, a pesar de estar pasando un mal momento, alguien que te importa lo está pasado mucho peor y necesita tu ayuda.


sábado, 25 de enero de 2014

tienes buenos modales para ser un ladrón y un mentiroso.

¡ladrones! ¡fuego! ¡muerte! nada semejante le había ocurrido desde que llegara por primera vez a la montaña. la ira del dragón era indescriptible, esa ira que sólo se ve en la gente rica que no alcanza a disfrutar de todo lo que tiene, y que de pronto pierde algo que ha guardado durante mucho tiempo, pero que nunca ha utilizado o necesitado. Smaug vomitaba fuego, el salón humeaba, las raíces de la montaña se estremecían. golpeó en vano la cabeza contra el pequeño agujero y, enroscando el cuerpo, rugiendo como un trueno subterráneo, se precipitó fuera de la guarida profunda, cruzó las grandes puertas, y entró en los vastos pasadizos de la montaña-palacio, y fue hacia arriba, hacia la puerta principal. buscar por toda la montaña hasta atrapar al ladrón y despedazarlo y pisotearlo era el único pensamiento de Smaug. salió por la puerta, las aguas se alzaron en un vapor siseante y fiero, y se elevó ardiendo en el aire, posándose en la cima de la montaña, envuelto en un fuego rojo y verde. los enanos oyeron el sonido terrible de las alas del dragón, y se acurrucaron contra los muros de la terraza cubierta de hierba, ocultándose detrás de los peñascos, esperando de alguna manera escapar a aquellos ojos terroríficos.
habrían muerto todos si no fuese por Bilbo, una vez más.


el mundo está hecho un puto desastre. está lleno de dragones, y ninguno de nosotros es tan poderoso o genial como querría. y es un asco. pero cuando te enfrentes a ese hecho, tus opciones son: arrastrarte a un agujero y rendirte o salir ahí fuera, quitarte los zapatos y marcarte un bilbo.
Patrick Rothfuss.
acceso directo al coraje.

viernes, 17 de enero de 2014

que no hable de ello no quiere decir que no sepa apreciarlo.

verás, siempre llevo cuanto necesito: aire en mis pulmones y unas cuantas hojas de papel en blanco. me encanta despertarme por las mañanas sin saber qué me deparará el futuro, a quién conoceré o dónde me llevará la vida. creo firmemente que la vida es un regalo y no pienso desperdiciarla. nunca se sabe qué cartas repartirá la próxima vez. con el tiempo aprendes a aceptarla tal y como viene, y así, cada día cuenta.


por eso sé como el agua, que se adapta a cualquier lugar, pero que con perseverancia puede romper hasta una piedra.

acceso directo a un nuevo descubrimiento.

lunes, 13 de enero de 2014

deja que me seque los abrazos, húmedos me pesan demasiado.

lleno los pulmones con el aire que tomo prestado de mis días, de tus risas y tus noches, y siempre aterrizamos en la misma pista de baile intentando parar el aterrizaje, dando vueltas y vueltas para no pensar que esta música ya la hemos bailado antes.


es olvido sólo lo importante, y olvidé mirar al horizonte, donde guardo la verdad incontrolable. y fuerzo los bostezos para despertarme a oscuras contra espaldas y en lugares diferentes, y siempre aterrizamos en la misma parte.

acceso directo a una tarde de domingo rara y obligatoria, pero agradable.

miércoles, 8 de enero de 2014

carpe diem, ¿vale?

yo no creo en el sistema judicial, al menos no creo que sea especialmente bueno para averiguar la verdad. como todos los abogados. hemos visto demasiadas equivocaciones, demasiadas conclusiones incorrectas. el veredicto de un jurado no es más que una hipótesis; una hipótesis generalmente bienintencionada, pero no se puede decidir qué es verdad y qué no por un simple voto de diferencia. y, aún así, pese a todo eso, yo creo en el poder del ritual. creo en el simbolismo religioso, en las togas negras, en los palacios de justicia con columnas de mármol como los templos griegos. cuando celebramos un juicio, celebramos una misa. rezamos juntos para cumplir con nuestro deber y para protegernos del peligro, y eso vale la pena, al margen de que nuestras plegarias sean o no escuchadas.